FELIP CORTIELLA Y SUS DRAMAS SOCIALES
Ferran Aisa
A partir de la Exposición
Universal de Barcelona de 1888, se incrementa de una manera constante y popular
el teatro no sólo como diversión, sino como propaganda ideológica. Los inicios,
pero, habría que buscarlos en los albores de la revolución industrial con la
aparición de grupos de aficionados tanto de actores como de espectadores. Sobre
este particular escribe el investigador teatral Xavier Fàbregas: <<En la
última década del XIX, podemos distinguir, entre una gama de tendencias más
matizadas, dos actitudes extremas, pero que inciden con idéntica virulencia en
adjudicarse la problemática social: el teatro católico y el teatro
anarquista.>>1

Como un fenómeno digno de
estudiar vemos que en un mundo teatral dominado por la burguesía, aparece bajo
una capa realmente popular el teatro anarquista o el teatro social hecho y
representado por anarquistas. Lily Litvak, a Musa libertaria, dice: <<El teatro se orientó hasta el pueblo
como instrumento de propaganda ideológica. Las funciones se hacían casi siempre
a beneficio de compañeros presos, para recaudar fondo para el movimiento, para
conmemorar alguna fecha significativa.>>2 Y hemos dicho que
este teatro era realmente popular, el público se volcaba con entusiasmo y
aplaudía a los rebeldes y abucheaba a los tiranos.
En esta última década del
siglo XIX, es muy difícil encontrar Centro o Ateneo Obrero que no disponga de
su elenco teatral, también aparecen agrupaciones como la del Foc Nou, animada
por Pere Coromines, Ignasi Iglésias, Jaume Brossa… Y revistas como Teatro Social, dirigida por el antiguo
internacionalista Josep Llunas i Pujals. No hay publicación libertaria de este
tiempo que no deje un hueco para comentar tal o cual obra o tal o cual estreno.
Pero en 1896, la bomba de Corpus en la calle Cambios Nuevos de Barcelona lleva
consigo la desarticulación de todo lo relacionado con el anarquismo, entre
ello, muchos grupos de teatro, como fue el caso del Teatre Independent, el más
importante a la sazón y que tenía como animadores al grupo del Foc NOU. Pero
pasadas las nubes negras de la represión, las asociaciones teatrales,
nuevamente agrupadas, vuelven a la palestra, siendo la Agrupación Vetllades
Avenir la que adquirirá mayor notoriedad bajo el empuje de su creador y
animador Felip Cortiella. La figura de Cortiella no ha sido bien tratada por la
historia, dejado de lado por la cultura oficial catalana por considerarlo
demasiado libertario, ha sido menospreciado por los libertarios por
considerarlo demasiado catalán. La Agrupación Vetllades Avenir no sólo hacía
representaciones teatrales, sino que creó una editorial económica donde eran
editados los textos traducidos al catalán o al castellano (en su mayoría por el
propio Cortiella) de las obras de Ibsen, Mirbeau, Brieux, Descaves, Hauptmann…
También editaron un periódico y daban informaciones sobre las representaciones.
Felip Cortiella i Ferrer,
nacido en el Raval de Barcelona en 1871, trabajó toda su vida como tipógrafo,
fue un empedernido naturista y escribió numerosas obras teatrales, poesía y
narración. De él, ha escrito Xavier Fàgregas: <<A casa nostra el
representant del teatre anarquista, en sentit estricte, és Felip Cortiella.
Obrer i tipògraf, militanrt de molt jove a les organitzacions llibertàries,
defensa i mirà de propagar la doctrina anarquista a través d’una producción
literaria vària i relativament abundosa; la seva fidelitat a uns principis, i
la seva honestedat personal, rodejaren la seva figura d’un cert prestigi,
sobretot dins els cercles anarquistes.>>3
De toda la vasta obra (hay
que tener presente que desde su muerte en 1037 no se ha reeditado ningún libro
de Cortiella, habiéndose perdido algunas de sus obras y otras permaneciendo
todavía inédita) las que cosecharon mayor popularidad fueron: Dolora, El Morenet, Els artistas de la vida,
La brava Joventut y Anarquines. En todas estas obras encontramos un
apasionado interés por parte de Cortiella para hacer del teatro una plataforma
didáctioca con claros ejemplos de comportamiento libertario y todos con unos
fines utópicos hacia la sociedad del mañana. En una conferencia leída en el
Teatro Lara de Barcelona el 9 de enero de 1904, diría: <<Porque el teatro
a pesar de la arraigadísima y generalizada creencia de que solo es una simple
distracción sin ninguna trascendencia social y educativa, responde y ha
respondido siempre, sobre todo, bien o mal, a una necesidad más compleja e
imperiosa, a la necesidad de exteriorizar y ver exteriorizados nuestros sentimientos,
nuestras preocupaciones, nuestras desventuras, nuestros ideales, para gozar en
la dicha, para consolarnos en el dolor, para perfeccionarnos y hacernos más
inteligentes, más humanos, esperanzados en el mañana soñado.>>4
Y Cortiella, fiel a sí mismo, reflejará en sus obras su pensamiento libertario,
la sociedad ideal por la que lucha, a la vez, desde su plataforma escénica,
aconsejará a los obreros la biblioteca básica
que han de leer, hablará de las provocaciones policiacas y alabará por
encima de todo la ética humana del comportamiento libertario. Quizá las obras
que mejor resumen este contenido son: Els
artistes de la vida y El Morenet.
En Els artistes de la vida, planteará la defensa de la voluntad
individual por encima de cualquier tipo de imposición, para Cortiella, y lo
plasma en su obra, no puede haber desencanto, los anarquistas no deben
desfallecer nunca en la larga lucha por la sociedad ideal, abandonar la lucha
es traicionar el ideal en prejuicio propio y de la humanidad. A uno de los
personajes de esta obra le hará decir: <<Torrents: Com que nosaltres mai
devem oposar-nos al compliment de la voluntat individual, sobretot si és
impulsada per un fi lògic o artístic, no hi ha més remei que resignar-se a la
voluntat del company o companya llei suprema entre persones ben educades i
amigues de la llibertat.>>5
En Dolora, Cortiella planteará otro tema de la constante libertaria,
el amor libre. Esta obra consta de dos vertientes, en la primera parte y para
centrar su contenido social, Cortiella, hace dialogar a dos obreros, uno
convencido de la causa y el otro no; de la misma manera veremos como Aubel
tratará de hacer comprender a Germinia la necesidad de compartir el amor sin
trabas ni prejuicios.
Pero es quizá El Morenet, la pieza dramática mejor
construida por Cortiella y la que mayor notoriedad, a nivel de crítica,
despertó. En esta obra que tiene por escena los barrios bajos de Barcelona, el
protagonista es un expresidiario que descubre a través del anarquismo la
posibilidad de regenerarse, la muerte violenta interrumpirá este proceso,
aunque perdonará a su asesino, haciendo toda una apología contra la violencia.
El estreno de esta obra fue
seguida de una dura crítica tanto desde los periódicos burgueses, como de los
periódicos libertarios, en concreto Tierra
y Libertad. Las réplicas dirigidas a los periódicos por Cortiella y por la
escritora María Vila, ante la negativa de publicación (incluso en la prensa
lubertaria), las ediciones Avenir publicaron el folleto, Oreig, “El Morenet” y la
crítica, para salir al paso de ciertas tergiversaciones. En su escrito,
hacía memoria a su contribución al teatro libre y digno, de orientación ácrata,
no sólo en Catalunya, sino que eran las primeras raíces de este tipo de teatro
en España. Singularmente, a Cortiella, le duele mucho más la crítica casi
burlesca que hacen de su obra ciertos “anarquistas” que la puedan decir los
periódicos burgueses, más aún, cuando él, ha dedicado todo su talento a
propagar el ideal libertario a los cuatro vientos desde 1890.
Otra de las vertientes de la
vida y de la obra de Cortiella será la defensa de la lengua catalana, para
Cortiella es fundamental escribir en catalán y por la misma razón defiende la
diferencia cultural catalana. Pero no es nacionalista avant la lettre, al contrario su condición de ácrata le hace
sentirse internacionalista, eso sí, hincando los pies en su tierra. En Flametes del gran amor, le hace decir a
Mateuet: <<el nostre idioma, que ens dignifica i és la clau meravellosa
que obre l’esperit a tots els coneixements.>>6 Y en La brava Joventut, propone la
catalanización del anarquismo. Y en Anarquines
hará un canto a la lengua catalana como partida de fe de su
internacionalismo, esto le trae diversos problemas con propios compañeros como
Anselmo Lorenzo que en las Asambleas no permite que se hable catalán7 o
como Ricardo Mella quien en una carta a Cortiella, le dice: <<no seas tan
catalán y yo seré menos gallego.>>8
Pero la realidad de
Cortiella está en su obra y su amor a la cultura, sus dramas sociales, sus
traducciones de Ibsen y de Mirbeau, las ediciones baratas… Su crítica a la
sociedad burguesa y al capitalismo, su ideal de un mundo libre, sin
explotaciones y en libertad, su condición de teórico del arte dramático,
avanzado a su tiempo, todo esto hacen de su obra y de su vida un ejemplo puro
del carácter libertario de aquellos tiempos. Cuando en 1906 se le hizo a Ibsen
un homenaje, Cortiella manifestaba: <<Tot solet moltes vegades, i altres
comptant amb la cooperación d’amics afins, desde 1890 entre d’altres diverses
feines d’igual generosa finalitat, he contribuit a la representación d’Un enemic del poble, Teatre Lara; Casa de muñecas, Circo de Barcelona;
(…)>>9
La Agrupación Vetllades
Avenir después de su profunda labor pedagógica por medio del arte dramático se
disolverá en 1910, Cortiella que había unido a su arte su condición de
militante libertario proseguiría escribiendo y trabajando hasta los albores de
su muerte en 1937 por la idea emancipadora del anarquismo.
Notas.
1) El teatre anarquista a
Catalunya, Xavier Fàbregas, L’Avenç, n. 22, desembre de 1979.
2)
Musa libertaria, Lily Litvak, A. Bosch editor, Barcelona, 1981, p. 213.
3) Teatre
català d’agitació política, Xavier Gràcia, Edicions 62, Barcelona, 1969,
p.
185
4)
El teatro y el arte dramático de nuestro tiempo, F. Cortiella, Imprenta J.
Ortega,
Barcelona,
1904, p. 3.
5)
Els artistes de la vida, F. Cortiella, 1898.
6)
Flametes del gran amor, dins del llibre La vida gloriosa, Barcelona, 1933.
7)
Apòstols i mercaders, Pere Foix, Biblioteca Nova Terra, Barcelona, 1976, p.
264.
8)
Carta sin fecha de Ricardo Mella a Cortiella, Manuscritos Cortiella en la
Biblioteca de Catalunya.
9)
Homenatges dels catalans a Ibsen, Barcelona, juliol de 1906.
Ferran Aisa-Pàmpols
(Publicado en "Dinamita Cerebral, cultura, literatura, arte y poesía anarquista", Calúmnia, Mallorca, 2015.