7/5/26

Presentación libro F. Barbero

 

Fernando Barbero, poeta del viento y de la conciencia crítica

 

Fernando Barbero Carrasco (Vallecas, 1949), es poeta, ensayista, músico y activista social. Autor de los ensayos Anarquistas vengadores (Queimada, 2013), De guerras y revoluciones (Queimada, 2016) y Breve y somera historia del anarquismo (Queimada, 2018). Ha sido coordinador de la Antología Poética Palabras de barricada (Queimada, 2015) y ha participado en diversas antologías poéticas de Voces del Extremo. Como poeta ha publicado diversos libros: La madalena de Bukowski (Amargord, 2020), Bosques montañas y gente. Haikus y Tankas (Océano Atlántico, 2021) y El viento, los vientos (Océano Atlántico, 2024).





Fernando Barbero ahora nos presenta su último libro de poemas con el título La muerte siempre nos deja con algo por hacer, Ediciones Rilke, Madrid, 2026. El libro estructurado en cuatro partes consta de 90 versos en que el autor nos muestra su mundo poético desde la ternura y la humanidad. Tras la dedicatoria a sus seres queridos (familia y amigos) tras una cita de José Agustín Goytisolo del poema “Palabras para Julia” nos introduce en su epidermis de poeta. Verso a verso nos va mostrando su camino vital desde su infancia, su paso por una escuela religiosa donde no encontró a Dios, el descubrimiento de una biblioteca de barrio en plena adolescencia, el obsequio de un LP de Paco Ibáñez de “Titi”, un amor de juventud. El descubrimiento de los poetas Celaya, Quevedo, Alberti, Góngora, Hernández, Blas de Otero…,las canciones de Serrat, los Beatles, los Rolling Stones, la militancia libertaria, su amor a la montaña, los viajes, todo junto le conducirá a su autoformación que le servirá para convertirse en poeta y con el tiempo hacer un canto generacional a través de sus versos. Con su poemario Fernando Barbero expone pinceladas de su propia vida en “Me voy de mi casa (1983)” escribe: “Me voy y dejo atrás / mi hija, mi casa y mis libros / El equipo de montaña / y la cámara fotográfica.” En otro poema muestra el amor a sus hijas “Lo mejor que tengo no es mío / no me corresponde / no es de mi pertenencia. / Lo mejor que tengo no lo tengo / No poseo título de propiedad. / Ningún documento me hace dueño.” En el poema “Soy un hombre caminando sobre rescoldos nos dice: “Y yo no puedo hacer nada / Camino sobre los rescoldos / de una vida como tantas / Solo puedo ofrecerte una mirada y mis brazos.” En los versos de “Hospital Clínico de Madrid” vuelven aparecer sus seres queridos: “la dulzura de la mirada de Pilar / la fuerza en las manos de Paula / el abrazo cálido y reconfortante de Andrea / Merece la pena haber sobrevivido.” En el segundo apartado encontramos sus poemas inspirados en sus viajes por el mundo: Madeira, Venecia, Lisboa, La Sierra Norte de Guadalajara, campamentos de refugiados en el Sahara, Buenos Aires, Menorca, etc. En el poema dedicado a Barcelona Barbero, escribe: “Ateneus, barrios populares, pa amb tomaca / La vieja anarquía respira por cada ediufico obrero / El mar está ahí, turístico, complaciente / No el de los estibadores y pescadores. / La contracultura, la verdadera cultura / se cuela por las grietas de los edificios /Los hippies y los libertarios pensaron / que podían cambiar el mundo.” En el tercer apartado titulado “De pillar el piolet y mirar hacia la cumbre” en que Barbero encuentra en la montaña su espacio para ejercer la libertad total. Un tiempo en que la revolución había quedado primero aplazada y luego abolida. Descubrir en la montaña la amistad, la libertad y el viento. Las tormentas vividas en su pueblo de acogida, Robleluengo, el viento que ruge desde el Ocejón. El último apartado lleva por nombre “De juntarnos en la plaza para hablar o caminar por la calle por la noche”, lo inicia con una cita de Kropotkin: “Tan pervertidos estamos por la educación, que procuramos desde la infancia matar en nosotros el espíritu de rebeldía, y desarrollar la sumisión a la autoridad…” Aquí reflexiona sobre España, la obediencia, el fuego de los bosques ya sea en Australia, Chile, Argentina, a la vez que se inundan otras zonas del planeta inclusive de la península ibérica. En una A circulada, dice: “Hoy he visto una A circulada / desdibujada, imprecisa / estampada en una desconchada pared / Pronto desaparecerá / será invisibe a cualquier mirada / No habrá existido jamás / Imagino al joven que la pintó / percibo su alegría revolucionaria / sus ansias de cambiar el mundo…” Pero conforme avanza el poema de la ilusión pasamos al desencanto e intuye que el autor de la pintada “se ha convertido en un conformista más” Cierra el libro con el poema “Preparan una guerra más en la Tele”, el poeta observa por la tele maniobras militares, tanques, personas interesadas en lo bélico, él siente pánico de estos mensajes de guerra: “Miro a mis hijas y tengo miedo”.

 Ferran Aisa Pàmpols

Barcelona, abril de 2026