4/3/13

José Luis Arrabal (montañero) / Naranco de Bulnes


El febrer de 1970 dos joves alpinistes Gervasio Lastra de 30 anys i José Luis Arrabal de 21 van quedar atrapats a una paret del Naranco de Bulnes a la cordillera cantàbrica. El seu rescat fou una odissea que va cridar l'atenció dels mitjans de comunicac i fou seguit emotivament pel poble espanyol. Mentre el primer jove es va salvar, el segon va morir al cap d'uns dies. 

(L'alpinista madrileny José Luis Arrabal



Tragedia en el Naranco de Bulnes
 

Ferran Aisa
 


Cirilo también me escribió desde su campamento en Burgos, una ciudad sitiada por el frío y la nieve. Mi amigo me ponía al corriente de una noticia de la cual ya era sabedor por la prensa: 

<<Supongo que te habrás enterado de la odisea casi trágica que corrieron dos montañeros en el Naranco de Bulnes, uno de ellos, Arrabal, el más joven es primo mío el hermano mayor de Vitor, pero por fin todo ha terminado bastante bien, aunque a mi primo no sé si le tendrán que amputar algún dedo del pie. Ya me dirás si te sigues escribiendo con mi prima>>.
 


Cirilo se refería al caso de los dos montañeros, José Luis Arrabal y Gervasio Lastra, que permanecieron colgados varios días en una cornisa del Naranco de Bulnes (Picos de Europa). Durante su escalada iniciada el 10 de febrero de 1970 tuvieron que luchar contra la inclemenecia del tiempo que les dejo aislados en lo alto de la pared de la montaña sin poder moverse del lugar donde quedaron. 
A su rescate salieron montañeros experimentados como César Pérez Tudela, Joaquín Rodrigo Burillo y Salvador Rivas que lograron ponerse en contacto con Arrabal y Lastra sobre todo para darles ánimos, pues en el lugar donde estaban era sumamente peligroso. El equipo de rescate consiguió llegar hasta el lugar donde se encontraban los dos jóvenes, pero pronto vieron que mientras Gervasio Lastra, a pesar de estar muy débil, podía bajar la montaña por su propio pie, naturalmente con la ayuda de los montañeros. José Luis Arrabal, mucho más grave, necesitaría la ayuda externa de un helicóptero para salir de la pared. Finalmente el joven Arrabal de 21 años fue rescatado el sábado 21 de febrero por la mañana en una arriesgada misión en helicóptero, conseguida gracias a la destreza del piloto Pasquín y la valentía del montañero Alfonso de Cosgaya. El experto alpinista colgado en el patín del helicóptero descolgó el fardo con una cuerda donde Pérez de Tudela pudo atar con el cacolet a Arrabal. 

(Moment del rescat de José Luis Arrabal)


El helicóptero con un esmerado movimiento deslizó el cuerpo del alpinista hasta lugar seguro donde fue tratado urgentemente por los servicios médicos. Pero tras ser trasladado al Hospital General de Oviedo, Arrabal falleció una semana después, siendo enterrado en Madrid. Su muerte fue muy emotiva, pues desde hacia varios días los medios de comunicación seguían la noticia de los pasos del rescate.
Toda la prensa española habló del caso de los dos jóvenes montañeros atrapados en el Naranco de Bulnes y, especialmente, de José Luis por su trágico desenlace. En fin, una pena...Sus restos fueron trasladados a Madrid para ser enterrados. La familia recibió el pésame de numerosa gente entre los cuales, según decía la prensa, había el de los Príncipes de España, don Juan Carlos y doña Sofía.
Yo en el Campamento de San Clemente de Sasebas (Girona)
 recibía recortes de prensa que, sobre este triste caso, me enviaban mis padres o mi primo. Sí, todos los medios de comunicación trataron este triste tema, Televisión Española hizo un reportaje que fue emitido un sábado después del Telediario en una hora de gran audiencia. El Noticiero Universal (2-3-1970), decía: 

<<A las siete de la tarde del sábado dejó de existir, en el Hospital General de Asturias, el montañero José Luis Arrabal, protagonista junto con su compañero Gervasio Lastra, de la odisea vivida recientemente en el Naranco de Bulnes y que ha tenido en vilo a toda España>>.
 

Mis padres me escribieron una carta (3-3-1970) en que me hablaban del trágico desenlace del joven montañero: 

<<Supongo que ya estarás enterado del fatal desenlace de Arrabal el montañero, a nosotros nos causó pena cuando vimos la noticia por la tele, si escribes a su hermana, dale el pésame a ella y a sus padres de nuestra parte, pues comprendemos el trago tan amargo que están pasando, al perder en plena juventud a un hijo>>.
 

Escribí a Victoria para darle el pésame a ella, a sus hermanos y a sus padres; también contesté la carta de mi amigo Cirilo y, poco después, confeccioné un poema dedicado al joven montañero, que 
había conocido unos meses antes en su barrio de Vallecas (Madrid), durante una de las visitas que hice a la capital de España en 1969. El poema lo titulé: ELEGÍA A JOSÉ LUIS ARRABAL
 

Soñabas altas montañas, querías subir a la cima
de todas las sierras. La montaña, la alta montaña,
te llamaba a golpes de corazón.
Era lo tuyo José Luis, la montaña…
Me lo había dicho tu hermana Victoria,
y tus hermanos y tu madre,
y tu primo Cirilo y tu primo Paco,
y tu hermana pequeña me enseñaba tus fotos
de escalador de altas montañas.
Montañero de cielos claros, algo poeta, soñador,
artista, loco por ellas, y valeroso como el Quijote.
José Luis vivías con la hombría de subir siempre hacia arriba,
luchando contra el miedo y las circunstancias,
luchando contra el peligro y los elementos;
la montaña, la alta montaña era tu vida,
y en ella encontraste la muerte,
las circunstancias y los elementos te vencieron;
pero puedes estar contento, has muerto como los valientes
con las botas puesta y luchando por sobrevivir:
José Luis Arrabal tu nombre será recordado
por quienes aman las montañas.
Soñabas altas montañas
desde la periferia de tu juventud.

Ferran Aisa-Pàmpols 

(Fragmento del libro inédito Por las tierras de España. Crònica de un viaje de 1969 de Ferran Aisa)

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