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4/1/19

Galiza / llibre Mei Vidal / Antonio Orihuela / Ferran Aisa

TRES OPINIONES Y UNA RESEÑA SOBRE EL LIBRO DE MEI VIDAL "GALIZA, UN CAMINO DE ENSOÑACIÓN" (Amargord, Madrid, 2018)




Antonio Orihuela, poeta, escritor i profesor de literatura: Este libro Hermoso de Mei Vidal me ha llevado de su mano por una Galicia que merece la pena conocer y que se hace más vivo en sus textos y despierta con ellos la curiosidad de cualquier viajero que se precie.


Gabriela Isola, psicóloga i profesora de literatura en la Argentina: Belleza de libro, un paseo por lugares y cultura.


Sagrario Manrique, poeta i escritora: Enhorabuena por esa belleza de libro, cada vez que lo ábro me lleva por un camino distinto. 

La productora Mei Vidal recorre los caminos de Galiza para recrear estos mundos a través de sus historias y voces como las de Rosalía de Castro, o Camus, dejándose llevar por el azar y desde una mirada de regeneración interior.
(La Vanguardia, 15 de dciembre de 2018)









6/6/12

Victor Serge / El nacimiento de nuestra fuerza


NOVELA DEL MOVIMIENTO OBRERO. El NACIMIENTO DE NUESTRA FUERZA DE VICTOR SERGE

FERRAN AISA

(Coberta Ediciones Hoy, Madrid, 1931)

Victor-Napoleon Lvovich Kibalchich llegó a Barcelona el febrero de 1917 procedente de Francia. La ciudad es una fiesta en todos los sentidos de la vida, por una banda la proliferación de cafés, music-halls y centros culturales le dan un aspecto rebelde muy diferente de otras ciudades y por otra la indignación contra la guerra y contra las injusticias sociales son un terreno abonado a la lucha en la calle. En la ciudad condal encuentra trabajo de impresor y una habitación en la Gran Vía, 416. Se afilia al Sindicato del Arte de Imprimir de la CNT y empieza a colaborar en el periódico anarquista Tierra y Libertad  con el seudónimo de Victor Serge. A la vez, junto a Salvador Seguí El Noi del Sucre, vive intensamente los preparativos de la gran huelga general revolucionaria de agosto de 1917. En el sindicato entabla amistad con el veterano militante Josep Negre, primer secretario de la CNT en 1910. El año 1939 Serge luchará para conseguir que el viejo militante anarquista, encerrado en un campo de concentración francés, tenga una ayuda de 300 francos de los veteranos de la CGT francesa.
Victor Serge plasmó su experiencia en España en la novela Naissance de notre forcé (El nacimiento de nuestra fuerza), que publicaron en castellano las Ediciones Hoy (Madrid, 1931).  Se trata de una de las mejores novelas proletarias del siglo veinte a la altura de Siete domingos rojos de Ramón J. Sender.
Victor Serge se inspiró en el movimiento anarcosindicalista barcelonés y en Salvador Seguí para presentar el personaje central de la novela, el sindicalista Darío. 
La novela glosa el nacimiento del movimiento obrero anarcosindicalista de Barcelona y centra la narración en los días anteriores a la huelga general: <<-¿Tomaréis el poder o no? Era necesario que Darío se explicase. Ellos no eran hombres de poder. Eran libertarios. (…) El Comité sería un órgano revolucionario provisional que expresaría la voluntad de la Confederación y no un Gobierno.>>
El diálogo entre el joven profesor extranjero (Serge) y el sindicalista Darío (Seguí) están llenos de pensamientos filosóficos sobre la lucha que llevan a cabo los obreros contra el Capital y la burguesía con el fin inmediato del triunfo de la revolución social.
La presencia de Barcelona es constante en la novela de Serge: sus calles, la Rambla, el Barrio Chino, los cafés del Paralelo, Montjuïc… Victor Serge describe el inminente auge del anarcosindicalismo y vaticina el futuro de este movimiento social. En uno de los parajes de la novela, Darío y el profesor exiliado pasean por Montjuïc, y el primero contemplando la ciudad dice: <<Esta ciudad la hemos hecho los trabajadores, la burguesía nos la ha arrebatado, pero un día la conquistaremos y será nuestra.>>
La huelga se perdió, la batalla también, pero tanto Darío como el profesor sabían que habría más batalla y que alguna vez vencerían los obreros.

Ferran Aisa

(La Vanguardia.Cultura's (núm. 503), 8 de febrer de 2012)

1/2/12

Anarquisme-centenari CNT

(DOSSIER A CULTURA/S DE LA VANGUARDIA AMB MOTIU DEL CENTENARI DE LA CNT. ARTICLES DE XAVIER MONTANYÀ, FERRAN AISA,  CARLES SERRAT, PÈPE RIBAS I MIGUEL MOREY)



 EL MOVIMIENTO LIBERTARIO Y LA CULTURA. LA OBRA CONSTRUCTIVA

    FERRAN AISA







La cultura libertaria centró su discurso en la solidaridad, la autonomía individual, el federalismo y el apoyo mutuo; y desarrolló su pedagogía didáctica a través de temas de ordinario moral y regeneracionista, siempre de acuerdo con las bases de la educación racional y las leyes de la naturaleza. El anarquismo cultural, que buscaba el perfeccionamiento humano, predicaba contra los vicios de la sociedad y se mostraba contraria al alcohol, el tabaco, la prostitución, etc. Desarrolló la idea de una vida sana e higiénica a través del vegetarianismo, del naturismo y del ejercicio al aire libre. Sus postulados defendían la libertad del ser humano, la igualdad de sexos, la liberación de la mujer, el respeto a la tierra, el laicismo, la abolición de la explotación salarial… 
El movimiento libertario organizado se preocupó primero de enseñar a leer y escribir a los obreros y campesinos, y luego de ilustrarlos. Las ideas de acción directa, de apoyo mutuo y de solidaridad están presentes en tota forma de educación libertaria, y en los congresos obreros, desde la Primera Internacional, se discutió sobre la forma de crear escuelas, publicaciones, cooperativas, mutuas, ateneos y centros sociales.  La meta del pensamiento anarquista era la consecución de una sociedad de hombres y mujeres libres, que cooperasen juntos en la administración de las cosas y de la vida, unidos por un  pacto de armonía, sin propiedad privada, dirigentes ni clases sociales. 
La CNT fundada ahora hace cien años recogió la herencia de la Internacional, y, a través del sindicalismo, potenció las ideas anarquistas en el seno de la clase obrera. La práctica libertaria en asambleas, mítines y conferencias ayudó a crear éste espíritu crítico y solidario de democracia directa. Ésta cultura obrera impregnada de raíces ácratas fue capaz de desarrollar un importante movimiento emancipador, y a través de sus luchas, triunfos y fracasos levantó el espíritu rebelde de las capas explotadas de la sociedad. Fruto de esta lucha por la emancipación humana desarrollada por el anarquismo durante tres generaciones seguidas de hombres y mujeres, fue posible que, vencidos los militares golpistas en Barcelona el julio de 1936, se pusiese en marcha un proceso revolucionario que tuvo en las colectivizaciones uno de sus aspectos más originales y creativos, sin parangón en la economía mundial. La autogestión generalizada se extendió, de una manera espontánea, a todos los sectores: industria, servicios públicos, transportes, comercio, energía, espectáculos, distribución, agricultura… 
La nueva economía revolucionaria fue regulada por los Comités Económicos creados para distribuir equitativamente los frutos del trabajo y quedó enmarcada por el Decreto de Colectivización de la Generalitat de Catalunya de 24 de octubre de 1936. 
La pedagogía fue otro de los elementos constructivos de los anarquistas, que colaboraron en la constitución del CENU (Consejo de la Escuela Nueva Unificada), que recogía las experiencias de las grandes líneas renovadoras de la enseñanza y las corrientes pedagógicas libertarias, desde las técnicas Freinet o Montessori a la Escuela Moderna i la racionalista. Los anarquistas estuvieron presentes también en los comités locales y en los Ayuntamientos populares donde cumplieron una importante función organizativa colaborando con las demás fuerza antifascista a resolver los problemas inmediatos de los ciudadanos: abastos, sanidad, comunicación, escuelas, cultura, refugios antiaéreos, soporte a las milicias, ayuda a refugiados, campañas de solidaridad, etc. 
Acabada la guerra con la derrota republicana, el anarquismo se refugió en el exilio y en la clandestinidad; y, a pesar de la represión, emprendió una lucha incansable contra el franquismo, con los guerrilleros urbanos y con los cuadros  sindicales de base.  En la transición rebrotó con inusitada fuerza la CNT, pero los avatares de la historia la llevaron a convertirla en un movimiento minoritario. Su historia pero es patrimonio de todos y una parte de ella se encuentra depositada en  los documentos de la CNT-FAI que guarda desde 1939 el Instituto de Historia Social de Ámsterdam, ahora una gran parte microfilmados por la Fundación Anselmo Lorenzo de Madrid. En Barcelona el gran archivo libertario pertenece al Ateneo Enciclopédico Popular, entidad fundada en 1902 por obreros y estudiantes, entre los cuales destacaban Francesc Layret y Lluís Companys. El AEP que fue expropiado por el franquismo en 1939 y  reconstruido en 1980, se ha dedicado a recoger documentación para ponerla al alcance de los historiadores. En los anaqueles de su local en el edificio de la Biblioteca Arús se amontonan libros, publicaciones, cajas de archivo, etc., a la espera de encontrar un espacio mejor para ellos, pues, desde hace tiempo, el AEP, viene reclamando un nuevo local que reúna las condiciones necesarias y dignas para salvaguardar éste importante archivo de la historia de la clase obrera.

Ferran Aisa

(La Vanguardia. Cultura/s núm. 440, 24-11-2010)