7/7/26

Guillermo Urbano Lanzas

 

Guillermo Urbano Lanzas (GUL)

Solo el arte libera el arte

Editorial Quadrantas

Valencia, 2025.

 


Guillermo Urbano Lanzas (Gul), nacido a fines del siglo pasado es hijo de Chiclana de la Frontera (Cádiz). Como dice el mismo tras trabajar de abogado durante varios años colgó la toga para dedicarse al arte y a la defensa de los derechos humanos. Es escritor, poeta, músico, payaso y activista de los movimientos sociales. Ha viajado por Europa y Latinoamérica.

Conocí a Gul en Moguer quizá el 2022 con su compañero de Juglares Contemporáneos. El febrero del 2024 presentamos en el Ateneu Rosa de Foc con Antonio Orihuela su libro Papillon, fue casual que lo pudiéramos hacer los tres, pues coincidió que Orihuela estaba en mi casa con su compañera Mar y cuando me llamó Gul me dijo que el prólogo lo había hecho Antonio. Así que nos plantamos al Ateneu y presentados por Xavier Oller leímos poemas de su libro.

Orihuela, en el prólogo de Papillon, escribía: <<Hay poetas que no necesitan escribir para serlo. Siempre he considerado a Gul uno de ellos. Quienes lo conocen saben que lo que digo no es alago inmerecido. Gul destila y sabe llenar el espacio que le rodea de un invisible y mágico halo energético de bondad, compasión y ternura que, por poco sensible que uno sea, percibe y goza cada vez que él se halla presente. Digo con esto, sin escribir nada, ya estaba entre mis poetas más genuinos, más puros y más estimados, pero él ha querido dar un pasito más y escribirnos esta mariposas que, como ellas, unas veces despliegan sus frágiles alas para volar y otras se metamorfosean para hacernos participes de este gesto creativo que, en forma de poema, nos habla del yo para nosotros…>> 

Solo el arte libera el arte se inicia con unos versos de María Zambrano:

«Qué   hermoso llega

cuando se ha puesto de acuerdo el ritmo

del propio corazón con el corazón del mundo».

Por su parte la poeta Isabel Rezno le ha prologado este libro de 76 páginas y 36 poemas,

<<Hay poetas que están comprometidos: consigo mismo, con la conciencia y el arte. Con convertir la poesía en un acto de reivindicación. Bajar del atril y penetrar en la tierra y penetrar en otros ojos, en otros sueños y otras almas. Hacen suya toda forma dinámica de la realidad y la transforman, traduciéndola en lenguajes plásticos, corporales, musicales o verbales. La poesía es uno más. Y el arte los engloba a todos. El arte es una expresión libre que nace de forma honesta desde el interior hacia afuera y viceversa, y eso, en cada ser humano, en cada contexto, circunstancia o momento, puede y se expresa de diferentes maneras.

El poeta es el hilo conductor y transformador de la corriente poética, se manifiesta cuando contempla lo que vive, muere, o duele. Y cuando somos capaces de unirnos a esa delgada línea entre lo que vivimos, sentimos y expre­samos, nos elevamos a lo trascendente.

Lo trascendente determina el conocimiento y la virtud, dos valores en desuso, que es necesario potenciar y descu­brir, convirtiéndose en la brújula que debe guiar nuestros principios y nuestros pensamientos. (…) ¿La poesía puede cambiar el mundo? ¿Puede rescatar el arte de su idiosincrasia, de su actual encorsetamiento?

Creo firmemente en eso. Y creo que hay libros capa­ces de ofrecernos las líneas continuas hacia esa meta. Li­bros que plantean una revolución desde el lenguaje. (…) Este libro es un testamento vital. Es una llamada de auxilio. Todo el libro se impregna de poemas que derivan hacia la filosofía, la meditación, la denuncia, el amor, la be­lleza o el dolor. Perseguir causas justas y a veces utópicas. Pero precisamente de la utopía se forman seres humanos libres con capacidad de autocrítica y de trasformación. «algún día cambiaremos el mundo, pero juntas, como poeta, se lo prometo­. (…) Guillermo Urbano (Gul) nos pide que nos asomemos, que seamos un ventanal; despejar el habitáculo de nuestro pensamiento, de nuestras acciones. Nos hemos convertido en estatuas de sal. Mármoles estáticos que contemplan la vida en un sofá adosado a una habitación cerrada. (…) Hay en el alma del artista una sensibilidad inexplicable, pero real, que lo convierte en portavoz del pueblo. Solo el arte libera el arte, y con ello nos libera de nues­tras propias cadenas.>>

A continuación unos cuantos fragmentos de los poemas que GUL nos presenta en este libro:

A las puertas de la percepción (dedicado a Aldous Huxley)

A las puertas de la percepción / suena la guitarra de Jimmy, / la voz de don Juan, / Chopin y Robert Johnson. / A las puertas de la percepción / se escuchan los gritos de Einstein y de Jerónimo.

Áurea

El amor no tiene tamaño ni medida / y puede no existir en toda la vida, / puede no encontrarse en la llanura, / hay océanos de besos y caricias / donde es imposible respirar el amor. /

El amor es un sinsentido inexplicable.

Solo el arte libera al arte

Quiero de la palabra «arte» abusar, / y entre mis manos / una bandera pirata, / emborracharme de la realidad / para olvidarte y luego, / luego volver a la mar.

Reivindico el arte / como un espectáculo / dentro de este espectáculo; /

mis propias manos / están al servicio del arte, / que sirve a los cambios.

Han convertido el arte / en religión y mitología, / llenando nuestra cabeza / de héroes, princesas y heroínas. / Han secuestrado el arte / y lo han puesto al servicio / de la inconsciencia y el dinero. / ¡Tienen que escucharme! / El arte es ahora / el opio del pueblo.

Le tenemos miedo al arte / y lo encarcelamos en teatros, / museos y escuelas; / está controlado

por el mercado / y por las iglesias.

Ante todos ustedes denuncio / el robo más grande de la historia, / denuncio la rabia natural, /

que me obliga a ponerme / una máscara y tirar piedras, / aunque yo sepa que el arte /

no se libera con violencia, / pues el arte / solo con arte se libera.

Poema dedicado a Antonio Orihuela:

Su sonrisa es como la música, / tiene cuartos de tono, / intervalos y sostenidos, /

además de armónicos / aparentemente atemperados, / aunque en un extremo equilibrio, /

lleno de fugas polifónicas, de cien hogueras por banda / y octavas desbordantes, /

siempre mirando a la tormenta / de cara. / Se nota que la vida pasa, hasta para un poeta como él, / pero no pasa inadvertida, / porque hasta la misma vida / sabe dónde caerse muerta /

y dónde dejarse caer. / Compañero paralelo, / maestro entre iguales, / poeta poliédrico, /

historiador incansable, / honesto, tierno, / del pueblo al pueblo, / de pueblo en pueblo,

un invitado ilustre / en cualquier corazón que se precie / y que se use. / Me alegra no conocerlo tanto, / así como lo añoro y quiero, / porque, si fuera al contrario, / podría escribir un libro, /

pero no estos humildes versos. / en cualquier corazón / que se precie / y que se use.

Hybris

(ὕβρις)

El señor del dinero y el señor de la guerra / se aparean desde hace siglos, poblando la tierra /

de humanos ignorantes, cómplices que se aferran / a este acto hiperpatriarcal con el que se nos hierra.

Quejíos

Se muere lo antiguo, / no por viejo o diablo, / se muere por el silencio  /

de muchos ancianos sabios.

Pero juntas

Algún día cambiaremos el mundo, / pero juntas, / sin soltarnos. / Y ya no habrá más guerras, /

ni más personas en pateras, / ni más mujeres abusadas, / ni más casos de trata, / se acabarán las víctimas / y la violencia de género, / las muertes de periodistas / y de activistas sociales; /

se acabarán las injusticias, las discriminaciones, / los prejuicios mentales, / los maltratos animales. / Algún día cambiaremos el mundo, / pero juntas, / como poeta, se lo prometo.

Ádikos

(ἀδίκος)

No todos somos iguales, / las puertas no son iguales / ni tampoco las ventanas, / no son iguales las casas, / no son iguales las calles / ni los colores de piel, / no son iguales los ojos / ni la historia del que ve, / no hay nadie igual a otro / y eso es riqueza también; / pero no es riqueza alguna, / porque es una injusticia, / que las leyes sean distintas / dependiendo de para quién.

 

GUL (escrito en Granada 2017)

¿qué haces ahí toda callada, / dejando que se escriba de retazos / y de cintas adhesivas?; /

si no crees que exista un destino, / ¿por qué dejas solo que pase, / sin hacer nada para negarlo?; /

¡Ah! Se me ha olvidado, / tú sí crees que existe un destino / determinado, condicionado, /

conducido, manipulado, influido, / animado, sugestionado, solicitado, / rogado, suplicado, exigido, / pero yo creo que jamás ha existido / salvo en nuestra imaginación.

Xantolo

(Festividad del Día de Muertos, del náhuatl Xantolon) Escrito en Chiapas-México, 2009 y dedicado entre a otros al EZLN.

Recordar a nuestros muertos / es recordar sus tradiciones, / sus actos, sus errores / o sus profecías. / <<Contra la impunidad, la memoria». / Lo leí en un chingo de papeles en blanco

aparecía un pasamontañas dibujado / con el nombre de algún compa, / que cayó o que murió, /

que cambió de vida / o de dimensión, / que dejó de estar aquí / para estar en otro lado /

y, de vez en cuando, / venir a visitarnos. / ¿Qué sé yo sobre la muerte? / La memoria está en las piedras, / en las flores, en la lluvia / y en las estrellas.

Soneto por Palestina

Hay una lágrima naciendo en mi pecho, / una semilla de dolor y rabia, / una herida que desata mi labia, / es la herida de un pueblo sin derecho. / Un pueblo profundamente deshecho, /

aunque hecho de gente digna y sabia, / que lucha en el noroeste de Arabia / contra un cruel enemigo, al acecho. / Se trata de una batalla desigual, / cada vez más y más desigualada, /

es inadmisible que esto sea legal. / Hace tanto que la vida está plagada / de esta espiral ignorante y mortal. / ¡Hace tanto que la vida está enfadada!

Utopía

Antes soñaba / que otro mundo era posible, / caminaba con prisa / escapando de algo, / anhelaba la alegría, / vagaba como perdido / por y para encontrar sueños de amor / en el planeta compartido. / ¡No podía encontrar el camino hacia otro mundo / donde los seres coexistimos! /

¡No podía encontrar el camino hacia otro mundo / en el que todos seamos uno con la naturaleza / y morir y vivir por fin se parezcan! / Antes, decía, / no podría encontrar el camino / hacia ese otro mundo, / ahora puedo decir / que sigo sin encontrarlo; / sin embargo no camino solo, / he encontrado pueblos / que se encuentran en sus sueños, / que quieren luchar con hechos /

y no con derechos y privilegio / Pueblos de la tierra que luchan / por la liberación de los pueblos, / como el pueblo de Lempira / y otros pueblos de la tierra, / que existieron antes /

y después de los lencas, / que existen al mismo tiempo. / Pueblos de la tierra que luchan /

por la liberación de los pueblos / sometidos por la historia, / el poder y el capital, / en un intento etnocida / de borrarlos de la memoria / y confundir a sus hijos e hijas. / Pueblos de la tierra que luchan / por la liberación de los pueblos, / el capital los da por muertos, / porque sus nietas y nietos / no han reclamado todavía / la sangre de sus antepasados, / condenada a holocaustos /

Pueblos de la tierra que luchan / por la liberación de los pueblos; / conservamos apenas una huella, / que es el único testamento / que la historia del capital dejó / para honrar a nuestros abuelos, / a nuestras abuelas. / Pueblos de la tierra que luchan / por la liberación de los pueblos, / con nombre y sin apellido, / que figuran, uno por uno, / con sangre del natural amor, /

en el libro de la vida escritos.

[Centro de Encuentros y Amistad Utopía, La Paz, Honduras, 2010]

Si no existieras

Si no existiera la poesía, / no podría yo navegar tu sonrisa, / de norte a sur, de este a oeste, /

con todas sus profundidades; / la gente, al leer este poema, / en vez de viajar con su nave /

a través de los labios de alguien, / diría: ¡Es solo una sonrisa!

 

Ferran Aisa-Pàmpols

Barcelona, mayo de 2026